
Empieza por el objetivo
Antes de decidir qué publicar, define qué quieres conseguir: que te conozcan en tu zona, recibir consultas, enseñar tus trabajos o fidelizar a los clientes que ya tienes. El objetivo determina el tono, los temas y las redes que merece la pena usar.
Elige pocos temas y repítelos
Un calendario funciona mejor cuando se apoya en un puñado de temas fijos. Por ejemplo:
- Trabajos realizados y antes y después.
- Consejos breves relacionados con tu sector.
- Novedades, servicios o promociones.
- El equipo y el día a día del negocio.
Frecuencia realista
Es mejor publicar con regularidad un número de veces que puedas sostener que lanzar mucho al principio y desaparecer. Dos o tres publicaciones por semana de calidad suelen ser más útiles que una publicación diaria improvisada.
Prepara el contenido por lotes
Dedicar una sesión al mes a preparar textos, fotos y diseños, y programarlos después, ahorra tiempo y evita las prisas. Deja espacio libre para las novedades del momento.
Mide y ajusta
Revisa cada mes qué publicaciones han tenido más alcance e interacción, y repite lo que funciona. Con unos meses de datos podrás afinar los temas, los formatos y los horarios.